Las razones de la inseguridad en América Latina

Las razones de la inseguridad en América Latina

Ricardo Angoso / 
América Latina ya es el continente más violento del mundo, según un informe recientemente publicado por las Naciones Unidas, habiendo desplazado en este triste récord a Africa. Al año se producen alrededor de 450.000 asesinatos, la mayor parte de ellos quedan impunes, y 40 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo se encuentran en el continente. ¿Cuáles son las causas de esa violencia irracional, descontrolada y ajena al control de los gobiernos?

Muerte impunidad1.La impunidad. En la mayor parte de los países de América Latina, la mayoría de los delitos quedan en la impunidad y numerosos crímenes y homicidios nunca se juzgan. En Venezuela, por ejemplo, el 97% de los delitos quedan sin resolver y sin que los responsables respondan ante la justicia. En Colombia ocurre un tanto de lo mismo: una reciente encuesta señalaba que solo se denuncia una cuarta parte de los delitos (780.000) y eso daría que la cifra total podría llegar a los 3.000.000 de personas afectadas por los mismos. De los casi dos millones de colombianos que sufrieron alguna modalidad de hurto, solo 498.000 entablaron alguna denuncia ante las autoridades.

2.Inexistencia de una educación pública de calidad. Si exceptuamos algunos casos, como Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay, los sistemas educativos imperantes en América Latina son muy deficientes, escasamente dotados en medios y personal y no suelen ser ni universales ni gratuitos. En el informe PISA, que realiza la Organización para la Cooperación al Desarrollo (OCDE), los países de América Latina, pero especialmente Colombia y Perú, ocupan los últimos puestos y otros, como los de América Central, Bolivia, Ecuador y Venezuela, ni siquiera aparecen. Brasil, por ejemplo, casi todos los años se encuentra entre el 25% de los últimos sobre un total de 65 países medidos y estudiados. Sin educación, sin escuela, no hay formación ni valores.

3.Crisis de la institución familiar. El 84% de los niños colombianos nace fuera del matrimonio. En todo el continente hay millones de niños nacidos fuera de la institución familiar, muchas veces en condiciones de miseria, y se constata que la planificación familiar ha fracasado en casi todos los países. La población de Venezuela se dobló entre la década de los ochenta y el año 2011, pasando de los 14 millones de habitantes a los 28, y Colombia pasó de 30 millones a 47 en 27 años. La primera escuela de la vida es la familia, pero si no existe la familia, ¿quién suple ese papel? La calle, que en países donde reina la inequidad y la exclusión social es la primera escuela de la criminalidad.

4.El fracaso de la Justicia. La justicia en América Latina, si realmente merece tal nombre en el continente, es de las peores del mundo. Según el informe del World Justice Project del año 2014, sobre 99 países estudiados y analizados solamente tres países de la región -Chile, Perú y Uruguay- se encuentran entre los 40 primeros del mundo por la calidad de su sistema judicial y siete países del continente se encuentran entre los 25 más corruptos del planeta. ¿Con esa justicia de pésima calidad se puede hacer frente a la criminalidad en alza?

Delincuentes carcel5.Las cárceles, escuelas de criminalidad. La situación en las cárceles latinoamericanas es alarmante. El gobierno de Honduras reconoce que 23 de sus 24 cárceles no cumplen con los requisitos exigidos. La saturación en Colombia podría llegar al 200% con respecto a sus cupos, señalaba recientemente un medio local; el gobierno reconoce que podría llegar al 120%. Las cárceles de Guatemala son un caos, informa el periódico América Economía, y desde fuentes oficiales se reconoce que hay una sobrepoblación del 156% en sus recintos penitenciarios. Pero quien se lleva el primer premio es Venezuela, quizá el país más inseguro del mundo, donde hay 55.000 reclusos y un hacinamiento que llega casi al 200%. Criminalidad, asesinatos impunes, motines violentos y una corrupción sin parangón en el mundo son las principales características del sistema penitenciario de este país.

México muerte6.Corrupción e ineficacia policial. La corrupción policial es evidente en una buena parte de los países de América Latina, pero los que se llevan la palma en este asunto son Argentina, México, Venezuela, Honduras, Guatemala y El Salvador. La reciente desaparición de 43 estudiantes de magisterio en México ha mostrado al mundo la conexión que hay en ese país entre las bandas criminales y las fuerzas de seguridad, las cuales, en connivencia con el poder político local, entregaron a los asesinos a estos muchachos todavía desaparecidos.

7.Escasa presencia de los cuerpos de seguridad. Si uno pasea por las calles de Caracas, Guatemala, Bogotá, Quito y San Salvador, llama la atención la escasa presencia policial que hay en las horas de la noche. En países con una fuerza policial impresionante, como Colombia (180.000 policías, el triple que España), las fuerzas de seguridad se hacen invisibles en la noche y el crimen campa a sus anchas.

Armas violencia8.El tráfico de armas. En México se calcula que existen más de 10 millones de armas ilegales, en Venezuela los cálculos más optimistas hablan de entre 9 y 11 millones y en Colombia, aunque algo más baja la cifra, algunos medios cifran entre 2 y 4 millones. En el continente hay seguramente más armas que en ninguna otra parte del mundo y acceder a una de ellas es relativamente fácil, solo te hace falta dinero.

9.Falta de valores y principios morales. No está ligada la pobreza a una mayor o menor violencia o a una tasa de homicidios más alta. Países muy pobres como Nicaragua, Bolivia y Paraguay, por citar tan sólo tres ejemplos, tienen unas tasas de criminalidad y de homicidios muy bajas, mientras que, por el contrario, México, Venezuela y Colombia, con una renta per capita mayor que los citados, lideran las tasas de criminalidad y homicidios junto con Honduras y El Salvador. Hace falta más educación y menos armas.

Niños Armas10.Cultura de la violencia. Es inconcebible que en el último mundial de fútbol, celebrado en Brasil en el año 2014, los estallidos de violencia que se dieron cuando, por ejemplo, Colombia ganó frente a sus adversarios. En un partido fueron asesinadas nueve personas y en otro, diez. Y en Argentina, cuando perdieron frente a Alemania en el mismo evento deportivo, hubo gravísimos incidentes y violencia de los hinchas contra la policía. Consecuencias: 70 heridos, un muerto, cien detenidos y un sinfín de daños no cualificados en el mobiliario urbano. Hace falta analizar por qué ocurren estos estallidos de violencia y cómo atajarlos debidamente. Por cierto, en Alemania, que ganó el mundial, no hubo ni un solo fallecido en la noche de celebración.

11.Ausencia del Estado. La conjunción de todos estos elementos anteriormente reseñados, junto con otros, como la escasa movilidad social en sociedades claramente inequitativas, la falta de oportunidades de un importante segmento de la población y una suerte de generación perdida muy joven, desarraigada y ajena a todo tipo de valores -las “maras” y las bandas juveniles-, conforman una realidad muy compleja que implica para América Latina una nueva forma de hacer frente al desafío de la inseguridad. Pero, aparte de estas consideraciones, sin verdaderos Estados dotados de una justicia ágil, unas fuerzas de seguridad no corrompidas, unos centros penitenciarios profesionales y un sistema educativo integrador, por citar tan sólo algunos aspectos, no habrá una respuesta adecuada y la inseguridad creciente acabará convirtiéndose en una pandemia continental.