Acto con las Víctimas del terrorismo en el Foro Ideas para la Democracia

Acto con las Víctimas del terrorismo en el Foro Ideas para la Democracia

El pasado 13 de noviembre de 2014 se celebró una nueva edición del Foro Ideas para la Democracia en la ciudad de Bogotá. En esta ocasión, con la moderación del periodista Ricardo Angoso, se trató la temática relativa a “las víctimas de las FARC ante el proceso de paz en Colombia”. Para abordar esta cuestión se contó con el testimonio del General Luís Mendieta,  secuestrado durante más de 11 años por las FARC, el ex soldado Manuel Hernández, cautivo más de 4 años por la guerrilla,  y la Sra. Edilma Serna, madre de un soldado asesinado por el mismo grupo guerrillero.

General Luís Mendieta

El conversatorio contó con una primera exposición del General Luís Mendieta, quién hizo una breve referencia a los distintos intentos fallidos de procesos de paz con las FARC, tomando como referencia el proceso del Presidente Pastrana para compararlo con el actual.

El punto de referencia era el año 1997, cuando según el General Mendieta, “las FARC cambiaron su método de guerra, pasando de una guerra de guerrillas a una guerra de posiciones o de movimientos”.  En aquellos años las columnas móviles de la guerrilla se creaban poco a poco y junto a los frentes, protagonizaron varias tomas históricas en el conflicto colombiano: la de las Delicias, la del cerro de Patascoy, la del Villar, la de Miraflores, la del Mitú y la de Puerto Rico, entre otras.

La toma de Miraflores, estaba anunciada y ya en su momento se dijo que era la despedida del Presidente Samper y la bienvenida al Presidente Pastrana. En estas tomas, como también ocurrió en la del Mitú, los ataques de las FARC los perpetraban alrededor de 2000 hombres. Es en esos años cuando se vuelve recurrente la praxis del secuestro, encubierta bajo lo que la guerrilla denominaba prisioneros de guerra. El General Mendieta, destacado en Santa Marta en septiembre del año 1998, relataba cómo en esa época la seguridad del Presidente Pastrana conocía de las intenciones de la guerrilla de tomarse el Mitú, impidiendo así el desplazamiento de la alta dignidad a esa zona del país por aquellas fechas. Desde ese momento se hicieron los requerimientos propios para evitar la incursión de la guerrilla, pero no hubo reacción del gobierno. Fallecieron 17 miembros de la fuerza pública y desaparecieron 5 miembros de la Policía Nacional. Asimismo de los 76 uniformados -entre oficiales, suboficiales y patrulleros- y los 30 auxiliares allí destacados, 61 fueron capturados -16 auxiliares y 45 uniformados-. Ese cautiverio lo iniciaron bajo el mando de alias “César”, hoy extraditado a los Estados Unidos de América. La impresión del General Mendieta, en esos primeros dos años de cautiverio y con la zona de distensión que cedió el gobierno Pastrana, era que las FARC aprovecharon ese terreno y ese tiempo para reagruparse y rearmarse. Allí instalaron sus laboratorios de estupefacientes y sus fábricas de armamento.

En junio del 99 -señala el General Mendieta- notaron qué la dotación de armamento cambió a unos fusiles AK47 de origen soviético. Germán Castro Caicedo, periodista de la época,  documentaba en un reportaje publicado en Semana qué de los 50.000 AK47 comprados por las FARC en Jordania, 10.000 fueron lanzados desde un avión ruso con paracaídas a la zona de distensión. En este punto, Mendieta señaló algunos de los interrogantes que aún hoy le asaltan:

“En ¿qué momento se va a tener la claridad sobre quién llevó todo ese armamento a las FARC?”

Otro interrogante le asalta en relación con la captura de tres miembros del IRA (Irlanda del Norte) por el ejército también en aquellos años. Tras ser condenados a 17 años de cárcel, fueron linberados y clandestinamente abandonaron el país. “¿Cuándo habrá claridad sobre este asunto sobre el qué nadie me ha dado respuesta en todos estos años?”

El remonte cronológico llegó al “Intercambio Humanitario” realizado durante el proceso de paz de la administración Pastrana. Este intercambio sirvió para que catorce guerrilleros salieran de las cárceles y veintiocho miembros de la fuerza pública -secuestrados y enfermos- fueran liberados. Mendieta recordaba que en esos días insistió para que las FARC liberaran al cautivo capitán de la policía Julián Ernesto Guevara, dados sus problemas de salud.  Sin embargo, murió en cautiverio por la ausencia de tratamiento en 2007. Igual suerte corrió la vida del Intendente Luís Fernando Peña Bonilla a quién sacaron de una “jaula de concentración” al aceptar tratamiento psiquiátrico para luego fusilarlo. Aún hoy Mendieta, en voz de los familiares, reclama su paradero.

Tras la toma de Puerto Rico, Camencio Murcia –patrullero- fue secuestrado. Logró escapar y al recapturarlo lo fusilaron, otro reclamo del General Mendieta a la guerrilla y al gobierno. Merece la pena recordar qué en este momento alrededor de 500 miembros de la fuerza pública colombiana están secuestrados o desaparecidos por las FARC. Por ello, siguen hoy reclamando sus familiares. Para poder recuperar los restos de esos soldados y policías. Las familias insisten en que el perdón y la conciliación pasa por recuperar a sus seres queridos.

En ese punto, Mendieta se refirió a la “liberación unilateral” qué supuso qué, tan sólo los mandos de las fuerzas armadas quedaran cautivos. La guerrilla cambió su estrategia para presionar al Gobierno e inició la ola de secuestros de dirigentes políticos hasta enero de 2002 cuando termina el proceso de paz. Recordaba Mendieta, cómo alias “Grannobles” les decía ya en diciembre 2001 qué el proceso no iba a ningún lado e iba a terminar, y efectivamente, tan sólo dos meses después terminó. 

Sobre el actual proceso, el General está convencido que derivará en lo mismo: en un no acuerdo. En esta ocasión la zona de distensión es Cuba, están en la mesa casi los mismos integrantes que estaban durante el anterior proceso –exceptuando a los que dieron baja, a la fecha, las fuerzas armadas-, siguen vigentes los planteamientos de Tirofijo –“los principios no se negocian”-, no quieren ceder ni un milímetro, cada paso que cede el Gobierno lo aprovechan porqué lo consideran una debilidad. Según Mendieta, “Santos se la jugó toda al instalar el proceso de paz en Praga”, pues entiende que abre un espacio internacional a las FARC. “Se la está jugando toda al traer a los quince integrantes de las FARC a la Habana; hay que explicar al país ¿cómo es posible si al liberar soldados tardaban hasta cuarenta días para poder rescatarlos, qué estos integrantes demoraran tan sólo entre dos y tres días en ser desplazados de su presunto paradero desconocido  a las mesas de negociación de la Habana?”.

En definitiva, el General Mendieta se mostró escéptico de un proceso qué ya hoy, a 17 de noviembre de 2014, se encuentra suspendido por el secuestro del General Alzate. 

Manuel Fernández, 

El testimonio del ex soldado Manuel Fernández resultó muy conmovedor tanto por la experiencia del combate contra las FARC durante la toma del Villar, el consiguiente cautiverio de más de cuatro años así como por el desamparo por parte del estado que ha sufrido desde su liberación.

Manuel Fernández era miembro de la Brigada Móvil número 3, fundador del Cuerpo Élite. En la toma del Villar, se enfrentaron 150 soldados contra 7 frentes, unos 1500 hombres aproximadamente.  Mataron a 68 soldados, secuestraron a 43. Esa toma, según el soldado, era la crónica de una muerte anunciada. Durante el cautiverio, el Mono Jojoy –qué fue su carcelero- les humillaba pues para él ellos eran simples mercenarios, contratados para matarlo a él mismo.

El soldado Fernández, fue liberado durante el llamado “intercambio humanitario”. Recibió dos millones de pesos del año 2002 y un año de tratamiento psiquiátrico en Barranquilla. Tras eso, fue devuelto a la sociedad civil sin que hoy haya recibido más amparo del Estado. Está inmerso en un proceso judicial contra el Estado por declararse un resentido abandonado del Estado. Resaltaba al final de su intervención, cuán lamentable es que los desmovilizados por entregar un fusil reciban tantos privilegios, y qué él por servir a la patria no reciba nada.

Edilma Serna,

El testimonio de la señora Edilma Serna, fue muy conmovedor. Escuchar de una madre, relatar los hechos acaecidos en abril de 2010 durante una emboscada de las FARC en el Chocó, dejó sin habla a un auditorio que mostró solidaridad durante el coloquio que se abrió posteriormente.

Celebraba la sra. Serna qué las FARC no apresaron a su hijo y qué el ejército, al día siguiente, encontró el cuerpo en la selva lo que le permitió repatriarlo a Bogotá y enterrarlo. Desde ese entonces ha recibido asistencia psicológica, pues como ella misma indicaba “ser familiar de militar en Colombia es tener que vivir preparado, pero uno no está nunca preparado para perder a su hijo en esta guerra”.

Terminó su intervención dando a conocer al Foro, la organización que viene integrando en los últimos meses “Mujeres por sus Héroes”. Organización que lucha por el reconocimiento de todos esos Héroes de la patria que pierden la vida en esta guerra que dura más de 50 años.